Las mariposas monarca muestran una recuperación alentadora en México durante la temporada de hibernación 2025–2026
Cada invierno, las mariposas monarca del este de América del Norte culminan una de las migraciones más extraordinarias del planeta, reuniéndose en los bosques de oyamel y pino de alta montaña del centro de México. Para quienes nos preocupamos por las mariposas, la migración y la conservación, el informe anual sobre las colonias de hibernación de la monarca es siempre un momento importante. Nos ofrece una fotografía del estado de esta migración icónica y, en muchos sentidos, de qué tan bien estamos cuidando los paisajes que las monarca necesitan en Canadá, Estados Unidos y México.
Este año trae noticias alentadoras.
De acuerdo con el nuevo informe de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y WWF, las colonias de monarca ocuparon 2.93 hectáreas de bosque durante la temporada de hibernación 2025–2026. Esto representa un incremento del 64% en comparación con las 1.79 hectáreas registradas en 2024–2025. Para quienes seguimos de cerca a esta especie, se trata de una señal positiva. No significa que la migración de la monarca esté fuera de peligro, pero sí demuestra que esta población aún tiene capacidad de recuperarse cuando las condiciones mejoran.
¿Qué significa exactamente “2.93 hectáreas”?
El tamaño de las colonias de hibernación en México suele reportarse como la superficie de bosque ocupada por mariposas agrupadas, en lugar de intentar contar a cada individuo. Para ello, los equipos de monitoreo visitan los santuarios conocidos, localizan las colonias, delimitan su perímetro con GPS y calculan el área ocupada. Este método se ha utilizado durante muchos años y permite comparar una temporada invernal con otra.
Durante la temporada 2025–2026, los equipos de monitoreo visitaron los 13 santuarios conocidos en la Región Monarca. En total se documentaron nueve colonias: tres en Michoacán y seis en el Estado de México. Siete fueron registradas durante la segunda quincena de diciembre de 2025 y dos más en enero de 2026.
De esas colonias, cinco se localizaron dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, ocupando 2.271 hectáreas, mientras que cuatro colonias fuera de la reserva ocuparon 0.661 hectáreas. El informe también menciona una colonia muy pequeña en Atlautla, con una superficie de 0.002 hectáreas, pero al estar fuera de la Región Monarca tradicional, no fue incluida en el total.
Una recuperación que vale la pena celebrar, pero también poner en contexto
Un incremento del 64% es importante y merece celebrarse. Después de varios años con superficies reducidas de ocupación invernal, es alentador ver que las monarca cubrieron más bosque este invierno que el anterior.
Sin embargo, también es importante mantener la perspectiva. El informe recuerda que el área ocupada por las colonias ha variado enormemente a lo largo de las décadas. Entre los valores más bajos del registro histórico se encuentran 0.67 hectáreas en 2013–2014 y 0.9 hectáreas en 2023–2024, mientras que el valor más alto registrado fue de 18.19 hectáreas en 1996–1997.
Es decir, esta es una buena noticia, pero no una señal para bajar la guardia.
¿Dónde estuvieron las colonias más grandes?
La colonia más grande de esta temporada se registró en El Rosario, Michoacán, donde las mariposas ocuparon 1.622 hectáreas. La colonia más pequeña medida dentro del área principal del informe se encontró en San Francisco Oxtotilpan, en el santuario Cerro del Amparo, con 0.031 hectáreas. Otros sitios importantes incluyeron La Mesa (0.251 ha), San Pablo Malacatepec (0.158 ha), la propiedad estatal de Sierra Chincua (0.130 ha), Crescencio Morales (0.110 ha), Palomas (0.450 ha), Piedra Herrada (0.043 ha) y Peña Ahumada (0.137 ha).
Esta distribución entre varias colonias es importante. La hibernación de la monarca no depende de un solo sitio o una sola montaña, sino de toda una región de hábitat forestal que sostiene a las mariposas durante una de las etapas más vulnerables de su ciclo anual.
Por qué las monarca siguen enfrentando grandes desafíos
El informe es claro al señalar que las mariposas monarca siguen enfrentando amenazas importantes a lo largo de toda su ruta migratoria. Entre ellas se encuentran la pérdida de algodoncillo en las zonas de reproducción por el uso intensivo de herbicidas, el cambio de uso de suelo en América del Norte y el cambio climático, incluyendo sus efectos tanto en las áreas de reproducción como en las condiciones de hibernación.
Esa es una de las razones por las que esta medición anual es tan importante. La migración de la monarca depende del éxito reproductivo y migratorio a lo largo de un paisaje internacional enorme. Lo que ocurre en el sur de Canadá importa. Lo que ocurre en el Medio Oeste y el sur de Estados Unidos importa. Y lo que ocurre en los bosques del centro de México también importa.
Por eso la conservación de la monarca es un ejemplo tan poderoso de responsabilidad compartida. Ningún país, organización o comunidad puede proteger esta migración por sí solo.
Por qué esto importa a las personas usuarias de eButterfly
Para quienes usan eButterfly, este informe es mucho más que un titular. Es un recordatorio de que las observaciones de mariposas contribuyen a una historia mucho más amplia.
Cada lista, cada registro de monarca, cada observación de reproducción, nectareo o migración ayuda a fortalecer nuestra comprensión de las poblaciones de mariposas y de sus movimientos estacionales. La ciencia comunitaria no reemplaza el monitoreo a gran escala en los sitios de hibernación, pero sí lo complementa. Juntas, las observaciones locales y el monitoreo internacional nos ayudan a entender cómo responden las monarca al clima, al hábitat, al uso del suelo y a otros cambios a lo largo del tiempo.
Para quienes estamos en Canadá, el viaje de la monarca puede parecer lejano una vez que termina la migración otoñal. Pero este informe nos vuelve a conectar con el destino final de muchas de las mariposas que observamos en jardines, parques, caminos y praderas. La monarca que registraste a finales del verano o durante la migración otoñal forma parte de una historia continental que llega hasta las montañas de México.
¿Qué podemos hacer ahora?
Este incremento debería impulsarnos a seguir trabajando, no a relajarnos. Las monarca necesitan abundante algodoncillo para reproducirse, una buena diversidad de flores nectaríferas durante la migración y hábitat forestal sano para hibernar. Apoyar hábitats amigables para las mariposas, reducir el uso de pesticidas cuando sea posible, participar en ciencia comunitaria y compartir información confiable sobre la conservación de la monarca sigue siendo fundamental.
Igualmente importante es mantener la atención en las tendencias de largo plazo. Un año más favorable es alentador, pero la conservación de la monarca depende de acciones sostenidas durante muchos años.
Por ahora, sin embargo, este informe nos ofrece algo valioso: esperanza basada en evidencia.
La temporada de hibernación 2025–2026 muestra que las monarca todavía pueden responder positivamente cuando las condiciones se alinean y el hábitat permanece disponible. Esa resiliencia merece celebrarse y protegerse. Como personas usuarias de eButterfly, formamos parte de una comunidad más amplia que ayuda a documentar, comprender y conservar una de las migraciones de insectos más notables del mundo.

